Perú canceló “hasta nuevo aviso” el proceso para hallar una nueva compañía que preste servicio y mantenimiento a su Red Dorsal Nacional de Fibra Óptica, que hasta julio de 2021 estuvo administrada por la empresa Azteca Comunicaciones Perú S.A.C., subsidiaria peruana del Grupo Salinas.

El Ministerio de Transporte y Comunicaciones (MTC) de Perú canceló “hasta nuevo aviso” el proceso que realizaba para hallar una nueva compañía que preste servicio y mantenimiento a la Red Dorsal Nacional de Fibra Óptica (RDNFO), que hasta julio de 2021 estuvo administrada por la empresa Azteca Comunicaciones Perú S.A.C., subsidiaria peruana del Grupo Salinas.

El Estado peruano determinó en aquella fecha cancelar unilateralmente la concesión a Azteca Comunicaciones por convenir así a sus intereses y emprendió entonces un proceso en el que el Programa Nacional de Telecomunicaciones (Pronatel) tomó la operación temporal de esa infraestructura, en tanto el gobierno diseñaba un mecanismo para hallar al nuevo operador privado de la red, proceso que sorpresivamente acaba de ser suspendido por el MTC.

La nueva determinación se firmó en la Resolución Ministerial Nº 689-2021-MTC/01, en la cual se estableció que el Pronatel asuma nuevamente la operación de la red.

Con esta decisión, el gobierno peruano no logra en tres distintas ocasiones adjudicar la red a un nuevo operador tras la salida de Azteca Comunicaciones. La primera de las convocatorias se concluyó anticipadamente por falta de transparencia en el proceso. La segunda fue una convocatoria que quedó desierta por no alcanzarse el mínimo de interesados, en tanto que en esta ocasión el mismo gobierno decidió cancelar el proceso.

La Red Dorsal se concibió en 2012 para empujar la inclusión digital en Perú y expandir las redes y para desahogar otras ya existentes con la oferta de una nueva vía de transporte de tráfico.

El plan consistía en construir una red troncal de alcance nacional, con una extensión de 13,500 kilómetros y que sería administrada por un operador privado. Azteca Comunicaciones, del mexicano Grupo Salinas, resultó ganador del proyecto y su misión fue llevar banda ancha a 180 de 196 ciudades, entre ellas 22 capitales de provincia y las inversiones sumarían entonces 323 millones de dólares.

Pero el plan falló por el entramado regulatorio con el que fue concebida la Red Dorsal Nacional de Fibra Óptica y ante los despliegues de nuevas redes que fueron realizando con el tiempo el resto de operadores, dos factores que terminaron por restar valor a la RDNFO y complicar la operación a Azteca Comunicaciones, que por su lado había indicado en 2021 que recurriría a instancias internacionales para inconformarse por la decisión del Estado peruano de poner fin unilateralmente a su concesión de la red.

El Ministerio de Transporte y Comunicaciones dijo que el Pronatel mantendrá la operación provisional de la Red Dorsal por un periodo no mayor a tres años para asegurar la prestación del servicio de Internet a zonas rurales del país que todavía no pudieran estar cubiertas por terceros operadores. El MTC no detalló cómo haría para prestar el servicio y cobrar ingresos al mismo tiempo por esa prestación, dado que la concesión de la red establece que solamente el operador privado estaba facultado para esa acción, como fue el caso de Azteca Comunicaciones.

Con apenas 19 clientes, la Red Dorsal transporta a la fecha un tráfico de 31 Gigabytes mensuales, una cuota muy disminuida para una infraestructura nacional y la fecha es un proveedor de las marcas locales de América Móvil, Telefónica, Gilat Networks y Entel.

Fuente: eleconomista.com.mx

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